Lugares de ocio

Junio 14, 2009

Cada lugar de ocio en esta ciudad, como en cualquier otra, tiene vida propia.

Cada uno de ellos tiene su propia fauna, su vida interior, su distinto río de sangre.

Y cada uno de ellos es distinto.

Si te acosrtumbras demasiado a algunos de ellos, al final, te sentirás raro en otros. Fuera de lugar.

Son las 4 de la madrugada.

Sólo diré que recién salido del concierto de Los Suaves en la Caseta Municipal de La Feria de Cáceres… Yosi no estaba tan borracho, diría que al 70% como mínimo de su capacidad, y me demostró, tras varios conciertos en los que daba pena verle balbucear las letras, que todavía puede cantar y dar un buen espectáculo.

LLegaron LOS SUAVES y YOSI hizo justicia. Ya era hora, porque se lo debía a esta ciudad, y sobre todo, se lo debía a sí mismo.

NOTA DEL CONCIERTO: 8

Mañana, descansado y con más tiempo, daré más detalles.

El otro día, mientras permanecía enfermo en casa, sin currar (joder qué sensación de nos er porque andaba chungo), me tocaron los cojones y los oídos durante toda la mañana los altavoces de una furgoneta que parecía haberla tomado con mi manzana dando vueltas una y otra vez.

De los altavoces emergía potente la voz d euna mujer que al grito de ¡¡¡¡TAPICEROOOOOOOOOOOOOOO, YA ESTÁ AQUÍ EL TAPICEROOOOOOOO!!!! desgrabana posteriormente y de seguido las excelencias de su oficio, y que tapizaban a mitad de precio en seda, sky o lo que fuese.

Pues, tras maldecirla un buen rato, recordé también a ese otr personaje con su peculiar silbato hace saber que está en el barrio EL AFILADOR, y del que hace tiempo no sé ná.

¿Y qué fue de los gitanos con la cabra, la escalera y su trompetita? ¿O los otros gitanos que llevaban a cuestaun teclado y un altavoz de la ostia?

¿Qué ha sido de esas profesiones propias de la España profunda? ¿Se las ha cargado la evolución, el asfalto y las máquinas?

Si recordáis alguna más, adelante, soltadnos la sonrisilla.

La Cruz

Abril 7, 2009

En mi ciudad hay una cruz.

Una cruz enorme, majestuosa ella, plantada en el medio, sin que nadie le tosa, en la Plaza de América.

Desde pequeños, mis amigos y yo hemos conocido ese sitio como La Cruz, y quedábamos en La Cruz, y pasábamos por la Cruz, sin intuir ni pensar en polémicas pasadas que ni nos iban ni nos venía.

De eso te das cuenta luego, cuando vas creciendo y vas siendo más consciente de la historia reciente de esta sufrida tierra. Y es entonces cuando entiendes por qué  “los rojos”  quieren retirarla del medio de la ciudad porque lo consideran un escarnio a la memoria de los muertos y los derrotados, y por qué  “los fachas”  la defienden a capa y espada como un monumento a sus propios caídos y a la gloria del régimen anterior, la que para ellos fue una época mejor.

Pero eso a mí me daba igual. Porque siempre vi esa construcción como un elemento urbano más, un simple elemento más dentro de la fauna, la flora y el mobiliario de nuestra ciudad. Sin connotación política alguna. Un simple objeto inanimado que por estar situado donde lo estaba servía de referencia para citarme con mi gente, y nada más.

Pero otros se empeñan en dar la puta brasa con la misma cháchara política de siempre, ya sea de izquierdas o de derecha.

Pues bien, desde hace poco en la cruz se plantó una cigüeña.

Y luego fueron dos.

Y despacito, pero sin pausa, se va distinguiendo lo que es la estructura de un nido.

Y los dos pájaros se ponen a volar en círculos alrededor de la cruz, planeando majestuosos sobre tanto coche y tanto humo y tanto viandante que no se da ni cuenta del bello espectáculo que se da sobre sus cabezas.

Ahora sí que ya no es la cruz de ni los rojos ni de los fachas. Ahora es la cruz de las cigüeñas, y a ver si tienen huevos a liarse a tiros con ellas, como hicieron entre ellos en el 36. A ver si hay cojones, que les soltamos a los de Medioambiente.

“Aquí no nació Sor Maravillas”, eso es lo que imagino que pondrá el Alcalde de Valdefuentes en una placa en una de sus calles. Ideas y propósitos extraños y sin sentido, los hay patadas, y ésta es una de ellas.

Ya se ha cacareado mucho acerca de la polémica propuesta de Bono para colocar una placa en el Congreso de los Diputados sobre Sor Maravillas, una monja que por lo visto nació hace un porrón de tiempo en ese edificio antes de que fuese destinado al servicio público. Desconozco la vida y milagros de esta mujer, pero igualmente que tengo entendido que fue beatificada por yo qué sé también tengo entendido que no tuvo nada que ver con la política de este país ni con organismo público alguno, y así no me extraña que a Bono le pasase lo que le pasase, que se la metieron doblada y tuvo que retirar la propuesta. Era algo así como poner una placa en un Zoo de Japón en honor de Miliki.

Y ahí parecía haber quedado todo, pero NO.

Y es que resulta que, cómo no, un estupendo Alcalde de nuestra querida tierra, un tal D. ÁLVARO ARIAS, dirigente del PP en Valdefuentes (OJO, SI HUBIESE SIDO DEL PSOE ME HABRÍA DADO IGUAL), va y tiene la lúcida idea de desagraviar el hecho de que no se ponga la plaquita de marras en el Congreso, ¿y cómo? Pues colocando en el Ayuntamiento de esta localidad una placa en honor a esta mujer.

Lo más curioso: VALDEFUENTES NO TIENE VINCULACIÓN NINGUNA CON SOR MARAVILLAS.

Ya hablé un día de la penosa situación de Extremadura y del hecho de que a tal situación contribuyan a manos llenas nuestros amigos los políticos. No me repetiré sobre ello pero desde luego sí queda claro que la inteligencia de los que nos tocan brilla por su ausencia.

Pues este alcalde en cuestión no es una excepción. Macho, ¡qué inteligente que eres! Porque sólo a una persona muy inteligente se le puede ocurrir poner a Valdefuentes en el objetivo de toda España de esta manera. Es como decir aquello de “Teruel existe” pero en vez de promocionarlo con cosas buenas, a éste se le ocurre promocionar su pueblo con despropósitos sin sentido.

Imaginad: VALDEFUENTES EXISTE, Y AQUÍ NOS METEMOS EN TODOS LOS CHARCOS, AUNQUE NO TENGAN QUE VER CON NOSOTROS.

Eso supongo que pensarían muchos ciudadanos si esto sucediese en su pueblo o ciudad, y no me extrañaría que lo piensen los vecinos de Valdefuentes. A partir de ahí que opinen ellos, si esa placa de desagravio a Sor Maravillas no se convierte en un agravio hacia ellos y su pueblo y si les parece bien que el alcalde se gaste el dinero público de sus impuestos en algo que ni les viene ni les va, y todo por lo que pudiera ser considerado intereses políticos o particulares ansaias de notoriedad de un dirigente, otro más. ¡Si tú no eres quién para desagraviar nada ni a nadie en este tema, chaval! A mí sí me molestaría.

En cuanto a la placa, ¿qué pondría? “Aquí no nació Sor Maravillas”, “Sor Maravillas, no te conocimos pero estamos encantados por tus milagros”, “Tener tu placa aquí es otro milagro”, o yo qué sé más estupideces.

Señor Alcalde, sea inteligente y rectifique, por su bien (que me temo que no le van a votar de nuevo si no) y por el de sus conciudadanos, que no se merecen sufrir mamarrachas de este estilo.

Que se llevan el Extremúsika porque aquí nuestros políticos no les hacen caso…

Que el Womad casi se lo llevaron por lo mismo y ya veremos en el 2009…

Que no se hizo el Monsters of Rock (Festival Ruta de la Plata) y se fue a Mérida por lo mismo y porque estos heavies melenudos son peligrosos o porque la señora alcaldesa prefiere a Juanes que a unos tíos que se llaman Slayer o Iron Maid… ¿Cómo, y quienes son esos, y cómo se escribe? Seguro que no traen ni a dos gatos y encima son ruidosos, pensaría.

Que el Play que se han sacado de la manga, aunque se salven algunos artistas (Albert Pla único, los Niños de los Ojos Rojos guerrilleros, Raimundo Amador pasable, Noa más popera de lo que me esperaba, Chambao con buen sonido y poco más por ahora, porque Diego el Cigala se ha caído y en su lugar trajeron un tostón muy gordo, y al Carlingos Brown lo va a ir a ver su puta madre, que lo tengo atragantao y prefiero a Bunvury, así que a Mérida, y ya veremos qué más), no es más que un pulso a todos los demás festivales como para decir que no les necesitamos y así echarse un farol muy caro que para mí no es satisfactorio…

Pues todo esto pasa en un Cáceres que da lo mismo quién sea el político de turno, que todo es igual, y no sigo que me enciendo.

Y así quieren que creamos en esa mentira de Cáceres 2016.

Que sí, que todo el mundo tiene que tener acceso a la cultura a nivel general, que es bueno que existan centros donde la gente pueda ver, contemplar, leer, visionar… todo tipo de conocimientos o documentos o lo que sea que sirva para cultivar el alma. Pero una cosa es eso y otra pasarse de rosca.

Desde hace varios años se viene dando en la Biblioteca Pública de Cáceres un incremento brutal de adquisiciones y préstamos de la Sala de Audiovisuales. Repito para navegantes: no me parece mal, pero algo falla cuando en un mes entre el 65 y el 70 % de préstamos (y no exagero, tengo buen ojo para estos cálculos) en la Biblioteca Pública corresponde a ese Departamento. Y no se trata de música clásica o documentales, sino de los dvds más actuales de cine convencional y de los discos más variopintos en cuanto a estilos. Vamos, que te puedes encontrar casi de todo.

Ahora bien, ¿quién decide qué merece la pena y qué no como muestra de arte o de cultura, o quién, de las sugerencias para adquisiciones, le da el visto bueno a cierto material de ciertamente muy dudoso gusto? No seré yo quien delimite las fronteras tan finas entre cultura y basura, que hay cada uno… pero sí es cierto que tengo mis serias dudas sobre el carácter cultural de la mayoría del contenido actual de la zona de audiovisuales, y mucho más aún me enerva ese porcentaje tan bestia de préstamos en cuanto a películas y música se refiere. Que si ya no se lee, que es más rápido ver la película que leerse el libro…

La Biblioteca Pública de Cáceres se ha convertido, en la actualidad, en el Videoclub Gratuito de Cáceres, con todas las novedades existentes en el mercado. Muy bien, viva la cultura, que el cine también lo es, y la música igual, pero señores, un poquito de seriedad: CADA COSA EN SU SITIO.

Las Bibliotecas para lo que son; Las Videotecas para lo que son; y la música… pues otro tanto; pero cada cosa en su sitio, y no mezclemos churras con merinas, y libremos a los pobres libros de esas interminables colas que se forman cada viernes para llevarse a casa la nueva película de VIn Diesel o el último cd de Bisbal.

En cuanto al dudoso contenido cultural de muchos artículos de la sala de Audiovisuales, alguien debería hacérselo mirar, porque ya sólo falta que algún lumbreras en la dirección adquiriese una peli porno porque alguien lo haya sugerido. ¡Ah, que cuenta una leyenda urbana que ya ha pasado! Pues no sé si será verdad, pero no sé por qué no me extrañaría nada, que de lumbreras de este tipo va a ser que tampoco andamos escasos.

Ya tenía yo ganas de tratar este temita un poquillo, y seguro que no os suena a chino, ni en Cáceres ni en ningún otro lugar de España, aunque esta vez me centraré en esta ciudad, que es lo que conozco:

Recuerdo aquellos tiempos en los que se podía acceder sin problema alguno a cualquier garito sin distinción de raza, sexo, ropaje o lo que fuese. Qué pena que sólo sea eso, recuerdos.

Porque en esta bendita ciudad también hay iluminados que, esgrimiendo un supuesto glamour que no han tenido ni tendrán, pretenden convertir sus garitos en bellos oasis en los que niños y niñas vestidos como Ken y Barbi beban ese dulce néctar que muchas veces es garrafón mientras escuchan un sonido repetitivo del que dicen que son canciones distintas aunque todas parezcan cortadas por el mismo patrón. No hay problema, todo eso está muy bien, cada uno con lo que le guste y no hay más que hablar. El problema viene cuando, esgrimiendo el tan nombrado derecho de admisión, pretenden alejar de su oasis particular a toda aquella persona que por una u otra razón consideran indeseable, ya sea por un motivo u otro. ¿Y el derecho de admisión? Pues el mismo, que viene debidamente regulado por nuestros señores gobernantes y legisladores, se lo saltan a la torera dado que no cumplen con la normativa relativa al mismo, ni más ni menos. Eso, señores, al final se llama DISCRIMINACIÓN INTERESADA, por un motivo u otro, pero DISCRIMINACIÓN al fin y a cabo.

En mi caso personal yo ya paso mucho de estos temas. Entre que no me gusta ni la música ni el ambiente de muchos de estos locales a los que pretenden dotar de una supuesta elegancia y glamour, pues ni me molesto en intentar entrar. Pero es que el otro día me hizo gracia una situación que yo ya había vivido: impidieron entrar a un chico en camiseta de tirantes en un local sólo por llevar esa camiseta “de tirantes” (en mi caso me advirtieron para la siguiente ocasión).

Camisetas de tirantes, zapatillas, gorras, pelo largo… y un sin fin de excusas que o bien esconden un pensamiento racista, elitista y discriminatorio, o bien se utiliza como excusa cuando hay aforo completo para quitarse gente de encima (curioso que un miércoles o jueves por la noche, cuando no hay apenas gente, me dejen entrar hasta en pijama si hace falta) o bien, en otras ocasiones, se utiliza de forma aleatoria por unos sujetos llamados “porteros” que se creen con un poder que no tienen y campan a sus anchas sin que nadie les pare los pies (¡Ojo! Conozco a muchos porteros y tengo amigos que trabajan de eso y no todos son iguales, pero desgraciadamente la mayoría andan pasados de rosca con un ego intocable y que se creen, como ya he dicho, con un poder que no tienen, actuando así, desgraciadamente en muchos casos, con absoluta impunidad).

Por otro lado, es curioso ver que este comportamiento reiterado de negación de acceso a un local sucede, casi siempre, exclusivamente en el caso de los hombres. Todavía no he visto a un portero parar a una mujer bonita, por muchas zapatillas que lleve puestas, en la entrada de un garito. Será política de empresa, que para ellos las mujeres se rigen por normas distintas que los hombres. Pues yo a eso lo llamo DISCRIMINACIÓN. Como si sus pies en zapatillas no apestasen tanto o más que los míos.

También es curioso que aplicar así su particularmente entendido “derecho de admisión” es probablemente una política de negocio equivocada, pues muchas veces el que más consume no es el ken repeinado que viste de punta en blanco (que tiene todo el derecho del mundo también a vestir así si quiere), sino el inofensivo chico que sale con la comodidad de sus zapatillas y que va a beber cuatro veces más que el otro, quizás porque como las chicas monas no le van a hacer caso por sus “pintas” o por su cara de tío normal dado que no aparenta cosas que no tiene ni le llaman los jerseys rosa ni los ferraris rojos ni tiene aparcado uno en la puerta del garito ni tampoco tiene pinta de tener mucha pasta, se tendrá que dar a la bebida esa noche para olvidar que no es un triunfador como el ken que se las lleva de calle justo en su cara. (Pero eso no es problema del pobre “perdedor”, sino que es cosa del pensamiento interesado de muchas mujeres, que no veas cómo son algunas… pero eso es otra historia en la que a lo mejor me da por entrar algún día).

Pues nada, volviendo al Derecho de Admisión, para que todos tengamos claras las reglas del juego con las que deberíamos jugar, ahí va la normativa vigente. Es corta y merece la pena:

REAL DECRETO 2816/1982, DE 27 DE AGOSTO, POR EL QUE SE APRUEBA EL REGLAMENTO GENERAL DE POLICIA DE ESPECTACULOS PUBLICOS Y ACTIVIDADES RECREATIVAS.

(B.O.E. 06-11-1982)

El público no podrá:

Art. 51.1.e) Entrar en el recinto o local sin cumplir los requisitos a los que la Empresa tuviese condicionado el derecho de admisión, a través de su publicidad o mediante carteles, bien visibles, colocados en los lugares de acceso, haciendo constar claramente tales requisitos.

Ahora bien, no toda exigencia de una empresa es legal. No se permiten, lógicamente, exigencias discriminatorias de ningún tipo, ya sea raza, sexo, idioma… ya sabéis, no es legal por ejemplo no permitir la entrada a negros o gitanos o a mujeres feas que no se hayan afeitado el bigote.

Por ello, resumiendo, se podría prohibir la entrada al local en los siguientes casos:

1. Embriaguez (sin comentarios, por el bien de los clientes ya dentro y por el bien del mismo borracho, que ya se sabe que estos casos provocan muchas broncas sin sentido. Me sé de más de uno al que tendrían que haberle impedido la entrada a algún que otro garito más de una vez, jajaja).

2. Llevar cualquier objeto que pueda causar daño a personas o cosas (Pues yo no me desprendo de mi cadenita del cinturón que es muy guay).

3. Llevar o consumir cualquier droga o sustancia psicotrópica (Mucho ojo aquí que muchos Ken son los primeros en ponerse de farlopa hasta las cejas en los lavabos de esos garitos tan glamourosos).

4. Bulleros contrastados (Vamos, esos payasos que todos conocemos en nuestras ciudades que van buscando bronca y alboroto sin sentido porque sí).

5.Aquellos que provoquen cualquier desorden en el Local (NO, bailar desenfrenadamente una canción de Bisbal todavía no se entiende como desorden… desgraciadamente).

6. Ausencia de aseo personal (es que si vas oliendo a montuno porque vienes de correr la maratón de Las Minas, pues debes pasarte por tu casita antes a bañarte y luego echarte Nenuco).

7. Llevar ropa no adecuada a las exigencias del negocio, como calzado o ropa deportiva, camisetas de tirantes o ropa en mal estado (Ojo con lo de las camisetas de tirantes, que si a un tío con tirantes le pueden apestar los alerones, a un tía igual, y todavía no he visto a una mujer ser parada por llevar las axilas al aire – ¡Ah, que ellas vistiendo así van más monas y se les acentúan los pechos y verlas así mola! ¡Ya lo entiendo todo! – y lo de la ropa en mal estado… pues no te digo que ahora rasgarse los pantalones y las camisas está de moda y que hasta marcas como levis te venden ya los pantalones rotos (con lo fácil que es comprarse unos vaqueros chuscas en el mercadillo y rajarlos tú mismo)… Pues si es un portero el que me tiene que decir que llevar camiseta heavy es ropa inapropiada o en mal estado… mal vamos ¡Y OJO DE NUEVO!, que aquí no dice nada del peinado, ¿ok? Que ir con una cresta porque te apetezca es tan legal como ir con el pelo chorreando de gomita).

Pues sí, todo esto está muy bien, y debería ser respetado de veras, como si a la empresa le da por decir que sólo entran los que vayan totalmente vestidos de verde fosforito. Pues muy bien, pero es que no sólo basta con decirlo y fastidiarte tras llevar media hora en la cola, sino que además hay que escribirlo y enseñarlo bien clarito en las entradas de los garitos, concretamente, en unos cartelitos muy monos que deben exponer en las puertas, visibles para los que están en la calle, debiendo ser esos cartelitos un mínimo de 30 centímetros de ancho por 20 de alto, sin que conste, por supuesto, ninguna norma discriminatoria.

¿Y en realidad qué sucede? Que ni cartelito ni leches, en CÁCERES hacen lo que les sale de los cojones y muchas veces te ves impotente, con tus zapatillas, mientras dentro fijo que hay más de uno y de dos con sus nike, que son igual de deportivas que las tuyas (cuando quieran hacemos la apuesta). Y es que no tener el cartelito es ILEGAL. Repito: I-L-E-G-A-L.

Estos empresarios apandadores de los que por desgracia hay muchos en Cáceres tienen todo el derecho a ejecer su DERECHO DE ADMISIÓN, pero amigos, siguiendo las normas, no discriminando ni actuando de forma aleatoria o porque no te gusta mi jeta, y todo ello empieza por algo tan simple como COLOCAR EL P**O CARTEL. Mientras tanto, mientras no tengan ese cartel, es ilegal impedirte el paso con zapatillas, tirantes o vestido de Don Pimpón.

¿Y qué haces si no hay cartel y te impiden el paso? Pues ale, a pedir Libro de Reclamaciones, que incluso estando fuera deben dártelo, porque no te permiten el acceso de forma legal. Y si no te dan Libro de Reclamaciones, pues a la policía para que les obliguen a dártelo, y que la policía haga que te lo den (OJO, la policía no va a poder obligarles a que te dejen entrar, pero sí a que te den el librito de marras), y que se le caiga el pelo al empresario de turno con una sanción tras otra (si vais varios, a poner una reclamación cada uno).

Otro tema es que llames a la Policía y ni se digne aparecer. Pero eso es otra historia en la que quizás algún día también entre.

Bueno, no sé si me he extendido mucho, pero ya veis cómo están las cosas en CÁCERES, y no necesito decir qué locales son, que aquí todos nos conocemos,que áquí de ser unos pobrecitos a algunos les ha dado por aparentar como si esto fuese la zona más elitista de Madrid. A mí, la verdad, me da igual, pero eso no quiere decir que su comportamiento deje de ser ILEGAL y que yo no pueda exigir el cumplimiento de la normativa vigente ni defender mis derechos si quiero, así que, si os tratan indebida e ilegalmente una noche de juerga y ese día no tenéis prisa, podeís probar a no dejar pasar la afrenta (que siempre las dejamos pasar por no tener bronca y nos dejamos pisotear cuando son ellos los que incumplen, no nosotros) y ser nosotros los que les exijamos a ellos por una vez, a ver qué sucede. Y si el portero se pone tonto y te arrea, procura no ir bebido, que haya testigos suficientes y largarte al centro médico más cercano a por un parte y que te hagan una prueba sanguínea para demostrar que no vas borrachín (a ser posible, y si no, que lo reflejen en el parte). Así, con un poco de suerte, le sacas algunas pelas al porterito, le cae una falta (y con mucha suerte, dependiendo de lo que te haya cascado, delito), el estado le sanciona como le venga en gana (mejor con multa, que el dinero duele más) y a lo mejor hasta le echan, por cerril (ya va siendo hora de regular debidamente la profesión de portero como pasa en Inglaterra y que no pueda impedirte el paso ningún armario ropero que no sepa razonar).

Mientras tanto, con respecto a estos señores empresarios tan glamourosos de los que salen cien bajo una piedra si le das una patada, que se queden con sus porteros, su Bisbal y sus clones, que por muy monos y elegantes que vayan, seguro que beben menos que tú, y en eso, amigo, salen perdiendo.

Pachi

Septiembre 2, 2008

No soy el más adecuado para hablar de él, y muchísimos antes y después han cantado y cantarán sus excelencias como la gran persona que fue.

También sabéis que muy poquitas veces me veréis en una Iglesia y que pocas personas pueden hacer que me vea en esa tesitura. Pues Pachi era una de ellas. Y no por ser cura, aquí la religión se queda completamente aparte, sino por la persona. Porque no creo en instituciones, sino en el poder de una persona, y aquí esta persona merecía la pena.

No voy a contar lo bueno que era, sino que simplemente recordaré una anécdota que viví siendo él profesor de religión:

En unos años conflictivos para los chicos de mi edad, las hormonas rabiosas de 11 y 12 años, Pachi tuvo los cojones, en un colegio religioso, de ponernos la película EL LAGO AZUL y de mostrarnos, sin tapujos y sin miedos, sino con toda la naturalidad con la que deberían tratarse estos temas, la sexualidad humana y el conocimiento del cuerpo humano como lo más natural del mundo. Luego llegó el niñato de la clase (que se pasaba junto con otros pelis porno bajo cuerda) y se lo dijo a sus padres, quienes, muy puritanos ellos, se quejaron a la dirección del colegio y ale, ahí se acabó la peli. Nunca llegamos a acabarla (pues se tenía que dar en dos clases y sólo pudimos gastar una). La dirección del colegio se cargó la sana iniciativa de Pachi y su valiente actitud.

Así es, VALIENTE, ése es mi adjetivo para él. Descanse en paz.