Iba en el coche con la radio encendida y me llegó una canción de una tal María Villalón (posteriormente me enteré de que es un extriunfita – nada que reprochar, que cada uno se gane la vida como pueda). La canción se llamaba “La LLuvia”, y me gustó, a pesar de ser cantada en plan niña buena para niñas buenas que echan de menos a los kinkis de sus novios, como si nunca hubiesen roto un plato.

El caso es que posteriormente me entero de que la canción no es suya, sino de un tío bastante más canalla y recomendable llamado Matari, cuya versión, la original, es (para mí) mucho mejor.

¿Cuál preferís vosotros?

Lomismo me pasa en otros casos, aunque más sangrantes, donde cantantes reconocidos “se apropian” de canciones de otros con menos nombre pero sin lograr darle a la canción el lustre original. Como ejemplo, “NO ME CANSO”, original de Carlos Chaouen y cantada luego por Ana Torroja. Si estuviese permitido apedrear a alguien ésta no se salvaba, jaja. Ahí van las dos versiones:

Como éstos, seguro que hay casos aún más sangrantes (me viene a la memoria Mikel Erentxun con una canción de los Smiths) pero como estoy cansado y fijo que conocéis más, os los dejo a vosotros. ¿Cuál preferís, el original o la versión? y si podéis, mostrad más casos.

Salud que es necesaria.

Vuelvo a ¿postear?

Septiembre 24, 2009

Después de cais un mes vuelvo a la carga.

Y es que estaba apático, sin motivación, sumido en mil historias chungas y lo que es peor: sumido en mis miedos pmás profundos, haciéndome cometer errores, no reaccionar y cagarla una y otra vez.

Pero resulta que hoy voy y sonrío, grata sorpresa cuando la sonrisa es por dentro, y me preparo para no ser atrapado por ese nubarrón negro que tengo encima y que aún no se ha ido.

Ése es el primer paso, dicen. Pues aquí estoy, dándolo, que SIN DOLOR NO HAY GLORIA. Y yo ya estoy cansado de tanto jodido dolor. Por lo que ahora toca ir a por la gloria.

Empezaré con un post simplón, sin mucha repercusión mental ni nada de eso, sólo para irme ejercitando de nuevo. Hasta que poco a poco empiece a ser algo mucho mejor de lo que era (lo cual no es muy difícil).

Por lo tanto, ahí vamos: me pongo la capa de superhéroe y… ¡a salvar al mundo!

Tener fe… ¿pero en qué?

Septiembre 2, 2009

Los tiempos cambian, ya cada vez más rápido.

Las Iglesias siguen hablando de la salvación, pero la media de edad de la gente que acude a sus ceremonias es alarmantemente (para ellos, claro) elevada.

Surgen cada vez más cultos raros y se ponen de moda las religiones o los estilos de vida asiáticos.

En las noticias de occidente vemos continuamente muestras de barbarie de radicales religiosos orientales y nos tiramos de los pelos, pero…

¿quién nos dice que ellos no vean en sus noticias muestras de lo que consideraban un paganismo radical o muestras de exhacerbado comportamiento cristiano propio de las cruzadas y también se tiren de los pelos?

No, es que en occidente no apedreamos a mujeres por considerarlas impuras tras ser violadas por un desalmado.

Vale, pero es que aquí todavía se apedrea moralmente a quien es distinto, ya sea física o mentalmente. Y más por pensamiento que por físico. Así que… somos tan distintos de toda esa gente a la que consideramos bárbara?

Realmente pienso que no, que todos somos unos putos bárbaros… a nuestra manera… Y que demonizar al otro nos encanta, así seremos los únicos, los especiales, los elegidos, los que nos ganaremos las llaves del cielo… si es que hay uno.

¿A qué coño viene todo esto? Pues lña verdad, no lo sé, jajaja. Quizás es una pequeña reflexión sobre lo que hacemos mal, que es considerar nuestras creencias las únicas y verdaderas y cargarnos al resto.

Así pues yoi paso de unos y de otros, de instituciones y fundamentalistas. Que cada uno haga lo que quiera mientras respete al de al lado.

¿Y en qué tengo fe? Tengo fe en la persona, en el poder individual de cada uno, en que una sola persona sí puede marcar la diferencia, en la bondad intrínseca del prójimo… aunque a veces esa maldad intrínseca en el ser humano, que también la hay, me deje con la boca abiertaaaaaaaaaaaaa.

Y tú, ¡en qué tienes fe?

P.D.: Que FE no conteste a este post, jajaja.