El otro día, mientras permanecía enfermo en casa, sin currar (joder qué sensación de nos er porque andaba chungo), me tocaron los cojones y los oídos durante toda la mañana los altavoces de una furgoneta que parecía haberla tomado con mi manzana dando vueltas una y otra vez.

De los altavoces emergía potente la voz d euna mujer que al grito de ¡¡¡¡TAPICEROOOOOOOOOOOOOOO, YA ESTÁ AQUÍ EL TAPICEROOOOOOOO!!!! desgrabana posteriormente y de seguido las excelencias de su oficio, y que tapizaban a mitad de precio en seda, sky o lo que fuese.

Pues, tras maldecirla un buen rato, recordé también a ese otr personaje con su peculiar silbato hace saber que está en el barrio EL AFILADOR, y del que hace tiempo no sé ná.

¿Y qué fue de los gitanos con la cabra, la escalera y su trompetita? ¿O los otros gitanos que llevaban a cuestaun teclado y un altavoz de la ostia?

¿Qué ha sido de esas profesiones propias de la España profunda? ¿Se las ha cargado la evolución, el asfalto y las máquinas?

Si recordáis alguna más, adelante, soltadnos la sonrisilla.

Entra en el Ring

Abril 27, 2009

A ostias.

Así vamos a acabar tú y yo.

No es nada personal, es que sólo tengo ganas de dos cosas: de follar y de reventarle la cara a alguien. Y como por aquí no hay ninguna de esas zorras que hacen de todo, de ésas que me he llegado a tirar y había sido tan onírico que luego se me saltaban las lágrimas de la risa al contarlo, pues tendré que conformarme con partirte la jeta. No es nada personal, es que no soy gay, no me atraes nada, así que contigo sólo tengo una opción.

Tienes razón, últimamente estoy muy violento.

Sí, también tienes razón, la violencia no lleva a nada y el diálogo es el camino. Pero, ¿sabes una cosa? Hoy paso de eso de ser demócrata.

Tengo la sensación de que después de molerte a palos, patearte los huevos y mear sobre tus heridas voy a sentirme muy muy bien.

Aceptándome

Abril 16, 2009

Ya es hora de aceptarse de una puta vez.

Soy ave nocturna, siempre lo fui y siempre lo seré.

Empeñarme en vivir como una persona normal, con los horarios marcados por esta sociedad, no se me da bien. Las mañanas me joden demasiado.

Así que, si soy yo mismo por la noche, si pienso mejor y hasta rindo mucho mejor que de día… blanco y en botella.

Será cuestión de aprovecharlo, joder.

La Cruz

Abril 7, 2009

En mi ciudad hay una cruz.

Una cruz enorme, majestuosa ella, plantada en el medio, sin que nadie le tosa, en la Plaza de América.

Desde pequeños, mis amigos y yo hemos conocido ese sitio como La Cruz, y quedábamos en La Cruz, y pasábamos por la Cruz, sin intuir ni pensar en polémicas pasadas que ni nos iban ni nos venía.

De eso te das cuenta luego, cuando vas creciendo y vas siendo más consciente de la historia reciente de esta sufrida tierra. Y es entonces cuando entiendes por qué  “los rojos”  quieren retirarla del medio de la ciudad porque lo consideran un escarnio a la memoria de los muertos y los derrotados, y por qué  “los fachas”  la defienden a capa y espada como un monumento a sus propios caídos y a la gloria del régimen anterior, la que para ellos fue una época mejor.

Pero eso a mí me daba igual. Porque siempre vi esa construcción como un elemento urbano más, un simple elemento más dentro de la fauna, la flora y el mobiliario de nuestra ciudad. Sin connotación política alguna. Un simple objeto inanimado que por estar situado donde lo estaba servía de referencia para citarme con mi gente, y nada más.

Pero otros se empeñan en dar la puta brasa con la misma cháchara política de siempre, ya sea de izquierdas o de derecha.

Pues bien, desde hace poco en la cruz se plantó una cigüeña.

Y luego fueron dos.

Y despacito, pero sin pausa, se va distinguiendo lo que es la estructura de un nido.

Y los dos pájaros se ponen a volar en círculos alrededor de la cruz, planeando majestuosos sobre tanto coche y tanto humo y tanto viandante que no se da ni cuenta del bello espectáculo que se da sobre sus cabezas.

Ahora sí que ya no es la cruz de ni los rojos ni de los fachas. Ahora es la cruz de las cigüeñas, y a ver si tienen huevos a liarse a tiros con ellas, como hicieron entre ellos en el 36. A ver si hay cojones, que les soltamos a los de Medioambiente.